Un eletricista termina un trabajo y manda un audio de doce segundos. Eso es todo lo que hace. Detrás, alguien anota el cliente, registra el cobro, genera el link de pago y agenda el recordatorio. Ese alguien es Zymplo.
Esto no es filosofía de marca: cambia lo que construimos. Cada vez que dudemos si una función va o no va, la respuesta sale de acá.
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Entre nosotros decimos CRM y está bien: es la parte del sistema que guarda clientes, cobros y pagos. Pero esa palabra nunca sale hacia el usuario, y sobre todo: el usuario nunca la abre.
167 herramientas distintas, agrupadas acá en lo que significan para el que las usa. Todo esto ya está escrito y alcanzable hoy — lo que no está encendido lo marco aparte.
Que la función está registrada y con su llave encendida en producción — no que se haya probado de punta a punta con un MEI real. Es una distinción incómoda pero necesaria: el trabajo de probar en serio, una por una, todavía no está hecho.
En el código hay 271 herramientas en total: 167 alcanzables y el resto detrás de interruptores que están en "no" — stock, actas de reuniones, archivado en Drive, marca blanca, QR fijo de Pix, pronóstico de caja, atribución por equipo, premios por referir. Encenderlas es una decisión, no un desarrollo. Ese es el margen que tenemos para reaccionar rápido después del lanzamiento.
El MEI no escribe como un formulario. Escribe mal, manda audios, manda fotos, corta el mensaje en tres. Todo eso está contemplado.
Manda una nota de voz mientras maneja y se transcribe. Hay tres motores en cadena: si el primero falla, entra el segundo. Zymplo nunca contesta con audio — regla fija: escuchar un audio en una obra ruidosa no sirve, leer sí.
Le saca foto al recibo del corralón y Zymplo lee el monto y lo carga como gasto. Es la diferencia entre anotar un gasto y no anotarlo nunca.
Recuerda cómo se llama, a qué se dedica, quiénes son sus clientes frecuentes y de qué hablaron antes. No vuelve a preguntar lo que ya le dijeron.
Portugués, español e inglés. Una vez fijado, es ley para toda la conversación. Y antes de enviar hay un control que corrige si se le escapó un término de otro país — decirle "CPF" a un paraguayo, por ejemplo.
Si manda tres mensajes seguidos, espera y los junta antes de contestar. No responde tres veces a lo mismo.
Si detecta una situación de riesgo personal, deja de actuar como asistente y entrega los teléfonos de ayuda reales del país. También puede pasar la conversación a una persona. Esto no es una función: es una responsabilidad.
Hay herramientas fiscales escritas para 12 países. Pero escrito no es lo mismo que operativo, y esta distinción es la que evita que prometamos de más.
Los 12 países cargan en el bot, pero solo España, Brasil y Paraguay tienen el conector publicado y contestando. Los otros 9 devuelven "no existe": el código del bot está listo, esperando un servicio del lado del servidor que todavía no se publicó. Y ojo — que el conector conteste no prueba que emita: la emisión de punta a punta solo la vi funcionar una vez, hoy.
"Zymplo funciona en 12 países" es cierto para hablar, entender la moneda, el documento y el idioma. No es cierto todavía para emitir la nota fiscal. Son dos promesas distintas y conviene separarlas: la primera ya se puede vender, la segunda no.
Aparte de lo fiscal, el sistema conoce el perfil de 34 países — moneda, símbolo, tipo de documento, zona horaria y hasta el modo de hablar local. Por eso "lanzar en otro país" no es reescribir el producto.
Decimos "73 herramientas fiscales" y suena enorme, pero a un MEI brasileño le sirven 7: emitir, buscar, listar y cancelar su nota, más las de factura. El resto son las mismas operaciones repetidas para cada país. Sirve saberlo para no vender humo hacia adentro ni hacia afuera.
Esto es lo que ninguna app logra: actuar sin que el usuario entre. Una app espera. Zymplo aparece. Está todo construido — pero hoy está apagado por un solo interruptor.
Todo lo de esta sección depende de una sola llave que hoy está apagada en producción, y al estar apagada bloquea en cascada los recordatorios del impuesto, el resumen diario, el seguimiento de cobros vencidos y la reactivación. Es lo que más diferencia a Zymplo de una app, y es justamente lo que hoy no está corriendo. Encenderlo depende de tener las plantillas aprobadas por WhatsApp, no de programar.
La noche anterior le recuerda que mañana tiene trabajo en lo de João. Sin que haya abierto nada.
Cuando un cobro pasa la fecha, Zymplo lo levanta. Acá está la plata que hoy se pierde.
El DAS del MEI vence todos los meses y olvidarlo tiene multa. Zymplo lo tiene en agenda.
Cómo viene el mes, en dos líneas, sin que lo pida.
El seguimiento incómodo lo hace Zymplo, no él. Es la tarea que más se evita y más cuesta.
Una app depende de que se acuerden de abrirla. Zymplo no depende de la memoria de nadie. Por eso el canal tenía que ser WhatsApp.
Esto sí es una secuencia real: pasa en este orden, siempre, y termina en menos de lo que tarda el usuario en guardar el teléfono en el bolsillo.
Hay tres puertas y las tres terminan en la misma función: 360dialog (la que usamos en producción), Meta Cloud y un puente propio. Contestamos 200 al instante y mandamos el trabajo real a segundo plano, para que el proveedor nunca espere por nosotros.
Con el teléfono se pide un token a Oracle. Ese token ya viene atado a la empresa de ese MEI. No hay un "where empresa = X" que un bug pueda saltear: sin token, la consulta devuelve cero filas. El aislamiento no es nuestro, es de la base.
Si fue audio se transcribe. Si fue foto de un recibo se lee. Si mandó tres mensajes cortados, se esperan y se juntan en uno solo — porque así escribe la gente de verdad.
Un modelo barato y rápido clasifica la intención en unos 400 milisegundos y ya sugiere qué herramientas harán falta. Los modelos caros no se tocan para esto.
Un coordinador manda el pedido a uno de cinco sub-agentes: finanzas, comercial, fiscal, tareas y dashboard. Pueden correr en paralelo. Cada uno hace su ciclo de pensar, usar una herramienta, volver a pensar, hasta tener la respuesta.
Se formatea, se parte en mensajes cortos, y hay un paso que revisa el idioma: si contestó en el idioma equivocado o usó un término de otro país (decirle "CPF" a un paraguayo), lo reescribe antes de enviar. Sale por el mismo número por el que entró.
167
Fiscal 62 · comercial 55 · finanzas 33 · tareas 8 · dashboard 4. Ese es el tamaño real de lo que el agente sabe hacer.
8 niveles
Lo barato hace lo fácil (clasificar, extraer datos, responder corto). Lo caro solo entra cuando de verdad hay que razonar.
3 es · pt · en
El idioma se fija por usuario y es ley para toda la conversación. Todo lo que ve el usuario existe en los tres.
Zymplo tiene dos memorias y mezclarlas es el error más caro que podemos cometer. La regla para saber cuál usar cabe en una línea.
Sus clientes, sus cobros, sus gastos, sus presupuestos, su agenda. Todo lo que sería la libreta del eletricista. Es la fuente de verdad y ya existía antes que el bot.
La conversación, el onboarding, lo que el bot recuerda del usuario, su plan y suscripción, el stock. Nada de esto es "el negocio": es cómo Zymplo lo acompaña.
La regla: si el MEI lo perdería al cambiar de celular y le dolería — un cliente, un cobro — va a Oracle. Si es cómo Zymplo lo atiende — qué le dijimos ayer, en qué paso del alta está — va a Postgres. Ante la duda, preguntá antes de crear la tabla.
Una mensualidad al MEI. El riel completo está construido — planes, link de pago, cobro automático, activación sola — pero hoy está apagado, y eso es lo primero que hay que resolver para lanzar.
El cobro está apagado en producción y no hay credenciales de Mercado Pago cargadas. El MEI no puede contratar un plan aunque quiera. Como el chequeo de plan también está apagado, todos entran como gratis con tope de 100 mensajes al mes.
El MEI invita a un colega y, cuando ese colega hace su primer cobro real, quien invitó gana 400 mensajes extra por 30 días. Es el único mecanismo de crecimiento que hoy está funcionando.
15 días. Cuando termina, deja de registrar cosas nuevas pero nunca le bloquea consultar lo que ya es suyo. Nadie queda encerrado afuera de sus propios datos.
El Pix que cobra va con su propia clave, directo a su cuenta. Zymplo no toca ese dinero. Cobramos la mensualidad, no una comisión por sus ventas.
La marca blanca del contador está construida pero apagada, y la comisión directamente no existe en el código. Si el canal #1 son los contadores, hay que definir qué gana el contador.
Una sola es imprescindible. Las otras tres suman, pero ninguna puede convertirse en el requisito para que Zymplo sirva.
La puerta principal y el producto. Corre con código de ayer y hoy atendió de punta a punta: emitió una factura y mandó el PDF. Si esto funciona, Zymplo existe.
Expo / React Native, unas 177 pantallas: clientes, cobros, gastos, presupuestos, facturación de varios países. Publicada en App Store (1.0.21). En Google Play no está — y en Brasil eso es casi todo el mercado.
Para el contador: ver su cartera de MEIs, emitir notas en nombre de ellos, importar por CSV, poner su marca. El código está completo y con tests verdes, pero guarda todo en memoria y no responde en producción. Su dominio además apunta a un servidor ajeno.
zymplo.com manda a cada visitante a su país, con contenido en 13 países. Es donde nos conoce el que todavía no nos usa.
Esto es lo que quiero que entiendan antes de repartir tareas. No hay drama, pero tampoco relato: hay mucho construido y poco encendido.
74
Cada función grande tiene su llave. 48 en sí, 26 en no. Encender una es una decisión de producto, no una semana de trabajo.
48
Casi todo lo que el MEI usa dentro de la conversación: cobrar, presupuestar, controlar material, buscar clientes, la vitrine, los premios por invitar.
⚠
En el código esas llaves vienen en "no" por defecto: están en "sí" porque el servidor las pisa. Un deploy sin esa configuración apagaría medio producto sin que nadie lo note.
El problema de Zymplo hoy no es que falte producto. El producto existe y funciona. El problema es que casi nada está encendido para el que lo tiene que usar: el contador no puede entrar, el que tiene Android no puede bajar la app, y nadie afuera nos escribió todavía. Esa es exactamente la lista de trabajo de esta semana.
No "terminar el backlog". Estas son las cuatro cosas que definen si Zymplo funciona, y son las únicas contra las que vale medirse.
El MEI ya le cuenta a alguien lo que hizo: a la esposa, a un cuaderno, a nadie. Ganamos cuando contárselo a Zymplo es el camino de menor esfuerzo. Un audio mientras maneja tiene que valer más que una planilla que nunca va a llenar.
Se mide así: cuántos días seguidos el usuario le escribe sin que nosotros le escribamos primero.
El cobro olvidado es la herida real del oficio. Si Zymplo recupera un cobro de R$ 350 que se iba a perder, ya se pagó solo por meses. Esa es la promesa, y es verificable.
Se mide así: cobros vencidos que se cobraron después de un aviso nuestro.
Un contador con 30 a 200 clientes es 30 a 200 altas sin gastar un peso en publicidad. Por eso CONTIQ no es "un módulo más": es la forma más barata que tenemos de crecer. Su trabajo baja, nuestra base sube.
Se mide así: MEIs activos que entraron por un contador, no por marketing.
Cuánto cobra un eletricista en São Paulo, cuánto tarda en cobrar, en qué mes cae la demanda. Nadie tiene eso. Se construye solo, mensaje por mensaje, y no se puede copiar con dinero: hay que estar adentro de la conversación durante años.
Se mide así: transacciones reales registradas por mes, no usuarios registrados.
Cuando dudemos si una función va o no va, la pregunta no es "¿se puede hacer?" sino: ¿esto hace que el eletricista tenga que aprender algo nuevo, o hace que no tenga que aprender nada? Si suma un paso, una pantalla o una palabra que él no usaría, está mal diseñada — aunque funcione.